NoticiasDeIA
RobóticaNoticiaAlta relevancia

Los Microduck de Hugging Face superan 20.000 reservas y aun no se han fabricado

Un clip de Jensen Huang en GTC Berlín disparó las reservas de los Microduck por encima de 20.000, pero esos robots aún no se han fabricado: la primera línea de producción arranca el 10 de diciembre y Nvidia presume con un producto que no puede entregar.

Redacción de NoticiasDeIAPublicado el Hecho ocurrido el 22 de octubre de 20265 min de lectura
Ilustración editorial de un pequeño robot bípedo con forma de pato y un calendario de diciembre tachado
Ilustración editorial de un pequeño robot bípedo con forma de pato y un calendario de diciembre tachado · Ilustración editorial original del sistema de NoticiasDeIA

Qué se sabe y qué no. Este artículo distingue lo anunciado oficialmente de lo filtrado, especulado o todavía no confirmado. Las afirmaciones dudosas se marcan como tales en el texto.

Lo que pasó en el escenario de Berlín

El miércoles 21 de octubre, en la keynote de Jensen Huang en GTC Berlín, cuatro robots bípedos de 25 centímetros entraron en escena solos, se sentaron, se levantaron, dieron volteretas a orden de voz y, cuando el consejero delegado de Nvidia les dijo que se echaran la siesta, tres se desplomaron enseguida y el cuarto aguantó unos pasos más antes de tumbarse. El vídeo se hizo viral y, según Clément Delangue, consejero delegado de Hugging Face, al día siguiente las reservas del Microduck habían superado las 20.000 unidades. Es la cifra que da nombre a esta historia, y es una cifra de reservas, no de robots entregados.

Antes de los patos, Huang había mostrado un vídeo en el que un agente de IA entrenaba un Microduck: diseñaba una pista, simulaba el robot en Isaac Sim, enviaba los trabajos de entrenamiento a la nube, traía la política aprendida de vuelta a un portátil RTX Spark para evaluarla y la desplegaba en la máquina física. Los cuatro patos del escenario, aseguró, «se crearon en RTX Spark, se entrenaron en la nube y aprendieron sus habilidades aquí, en el gemelo digital».

La promesa que ya caducó en septiembre

El Microduck es un bípedo de 25 centímetros y 780 gramos con 15 motores, una cámara frontal, un LiDAR de matriz 8×8, dos unidades inerciales, un pico articulado que hace de pinza y un bucle de política a 50 Hz que decide qué hace a continuación. Se vende por 399 dólares antes de impuestos y envío, y las reservas se abrieron el 27 de agosto con una promesa: las primeras entregas llegarían antes de Navidad en Norteamérica, Europa y el Reino Unido.

Esa promesa no se mantiene. La demanda superó a la producción y a principios de septiembre Pollen Robotics la retiró para los pedidos nuevos: la tienda oficial avisa ahora de que no puede garantizar la entrega en Navidad y da una estimación de cuatro a seis meses, lo que empuja las compras recientes a 2027. El 30 de septiembre la empresa publicó su calendario: 10.950 unidades saldrían de la línea de producción entre el 10 de diciembre y el 10 de enero, en lotes semanales y atendiendo primero a quien reservó antes. La primera tanda, según ese calendario, es de 1.000 unidades el 10 de diciembre.

Son fechas de fabricación, no de entrega. Fabricar, enviar a un transportista y recibir el paquete son tres pasos distintos, y el anuncio público no asigna cada pedido a un lote. Hoy, 23 de octubre, no hay constancia pública de que ningún Microduck haya llegado a manos de un cliente.

Lo que es oficial y lo que no

Confirmado. La cifra de 20.000 reservas procede de un tuit del propio consejero delegado de Hugging Face. La retirada de la promesa navideña y la estimación de cuatro a seis meses figuran en la tienda oficial. El calendario de 10.950 unidades entre el 10 de diciembre y el 10 de enero está publicado por Pollen Robotics. La demo en escena está documentada por Nvidia y por Reuters, y la prueba es física: tres de los cuatro patos se cayeron cuando se lo pidieron.

No confirmado. Que los pedidos recientes vayan a llegar «a tiempo para Navidad», como da a entender el artículo de TechCrunch: contradice el aviso de la tienda. Tampoco hay dato independiente de unidades entregadas, y TechCrunch atribuye a Delangue una predicción de que el Microduck podría acabar siendo el robot más vendido del año, algo que él no puede saber todavía.

Por qué importa

La cadena de propietarios explica buena parte del ruido. Pollen Robotics es una empresa francesa fundada en 2016 por investigadores de Inria; Hugging Face la compró en 2025, y Nvidia compró Hugging Face en septiembre por 12.900 millones de dólares. El Microduck es el segundo robot de esa filial, después del Reachy Mini, del que la empresa dice que ya ha salido más de 10.000 unidades. Así que el pato es, técnicamente, un producto de Nvidia.

Y ahí está la lectura incómoda. Nvidia se ha pasado semanas anunciando agentes de IA y fábricas de IA para Europa, y ha cerrado su gira continental con una demostración física que funciona. Pero el mismo día presume de un producto que su filial no puede entregar antes de diciembre. Es la versión de consumo del mismo problema que Huang describió en su keynote: la IA es cada vez más capaz de hacer que un robot aprenda en simulación, y eso no sirve de nada si la fábrica no saca las unidades. Para una empresa que vende potencia de cálculo, fabricar 10.950 patos a tiempo es un recordatorio de que el hardware no escala como la nube.

Hay un matiz técnico que conviene no perder de vista. El Microduck es, ante cualquier otra cosa, una plataforma de aprendizaje por refuerzo: su software, su simulador y toda la pila de entrenamiento están abiertos en GitHub, y los dueños pueden reentrenar cada comportamiento en su propia máquina. Lo que no es abierto es el chasis. El diseño mecánico y electrónico es propietario, y Pollen pide expresamente que no se describa el robot como hardware de código abierto. Sus capacidades también son limitadas: el pico levanta del orden de 100 gramos, el peso de una pastilla de jabón, y su batería roza la hora de uso.

Qué sigue sin saberse

  • Cuándo llegan las primeras unidades reales. El calendario habla de fabricación, no de entrega; no hay fecha pública de despacho.
  • Cuántas reservas son de clientes y cuántas de reventa. La demanda es tan alta que ya hay un mercado de reventa antes de que salga la primera unidad.
  • Cómo de fiable es el pato fuera del escenario. La demo fue televisada y con ayuda; fuera de ella, el propio diseño admite que el robot está pensado para caerse y levantarse.
  • Qué papel juega Nvidia en la producción. El Microduck se fabrica en China, y el anuncio oficial no desglosa la participación de Nvidia más allá del entrenamiento en su stack.
  • Si la promesa de «abierto» resiste el uso real. La cámara y el micrófono están en el robot y las aplicaciones que se instalan encima pueden acceder a ellos; lo que hagan con esos datos depende de cómo los desarrolladores los construyan.

Fuentes consultadas

Se conservan las referencias para poder reconstruir cómo se verificó esta información.

¿Ves un error? Escríbenos indicando el dato concreto y la fuente que lo contradice. Las correcciones se aplican en la propia página y se reflejan en la fecha de actualización. Contactar con la redacción.

Sigue leyendo