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Lee a Shakespeare para poseer el futuro

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El Valor de las Humanidades

A menudo, en intervalos no pronunciados durante el año, algún entusiasta de la tecnología, frecuentemente en la órbita del capital de riesgo, disemina en las redes sociales un pensamiento tal como “Lo único para lo que sirven los graduados en artes liberales es para fregar suelos mientras los golpeo” y pulsa Enviar. Después, como reacción en cadena, los poetas y amantes del arte, quizá con cierto retardo y necesitados de una visita al barbero, despliegan argumentos cargados de sinceridad sobre la importancia del arte. Soy un firme devoto de la literatura inglesa hasta el final. (Nos reconocerás no por lo que hemos leído, sino por aquello que nos avergüenza no haber leído.) Sin embargo, descubrí hace tiempo que sumarse a este debate a menudo es infructuoso. No conduce a una conclusión definitiva.

Literatura y debate

C.P. Snow y las Dos Culturas

El científico-escritor C.P. Snow abordó este tópico en 1959 con una conferencia titulada «Las Dos Culturas», en la que criticaba a la sociedad británica por privilegiar a Shakespeare sobre Newton. Snow suele ser citado frecuentemente. Para mí, es un autor de difícil digestión, lo cual admito con rubor, pero al mismo tiempo, me lleva a preguntarme si quizás las humanidades tenían algo que decir al respecto.

C.P. Snow y Shakespeare

El Ser Interdisciplinario

Cuando ingresé a la universidad, en aquellos tiempos de cintas mixtas, el debate de las Dos Culturas se había trasladado a los tablones de anuncios. En el edificio de artes liberales, se colgaban ensayos pro-humanidades recortados de revistas. Una noche de sábado emocionante para mí era ir a leerlos mientras otros experimentaban con drogas. Me confundían esos textos. Captaba el mensaje principal, pero, ¿por qué había que defender algo tan vital y esencial como las humanidades? No obstante, recuerdo un garabato en el baño del edificio de ingeniería que rezaba “El valor de un título en artes liberales”, con una flecha apuntando al papel higiénico. Mi presencia en dicho edificio se debía a que tenían estaciones de trabajo de Silicon .

Traspasando esos mundos, me di cuenta de ser esa criatura más aterradora: interdisciplinaria. En una época en que las computadoras aún se recluían en laboratorios, la idea de que un estudiante de letras debía aprender a programar parecía un despilfarro, rozando lo absurdo — como enseñar a fumar a un mono. ¿Cómo se podría programar cuando se suponía que debíamos estar deconstruyendo textos? Pero mi corazón me decía: ¡Todas las disciplinas son una! Deberíamos estar todos en el mismo edificio colosal. Los asesores me instaban a mantener este pensamiento en susurro. Elige una especialización, me decían. Opta por algo inusual en tus materias optativas si te resulta imprescindible. Pero, ¿por qué estábamos aquí de todos modos? ¿No estábamos todos, ya fuéramos ingenieros en cerámica o estudiosos del género, remando juntos hacia la noosfera? No, se me dijo. No lo estamos. Ve a tu trabajo de medio tiempo llamando a exalumnos para solicitar donaciones.

Interdisciplinariedad

En Defensa del Arte

Así que obtuve mi título y me dispuse a vivir una vida interdisciplinaria en la intersección entre las artes liberales y la tecnología, y aquí sigo, al igual que aquellos que critican a las humanidades. Pero he llegado a comprender a mis asesores. Tenían razón al advertirme.

Porque los humanos somos primates y las disciplinas, nuestro territorio. Un programador desprecia los espacios en blanco en Python, un sociólogo menosprecia a un geógrafo, un físico contempla el techo mientras un universitario, embriagado por foros de , explica cómo el budismo anticipó la teoría cuántica. Ellos, nosotros, custodiamos las fronteras, determinando lo que pertenece al interior, lo que queda fuera. Y esta misma batalla de las disciplinas, perpetua, constante, eterna y agotadora, es la que define Internet. ¿Es el blogging periodismo? ¿La fan fiction es «escritura» de verdad? ¿Pueden los videojuegos considerarse arte? (La respuesta es siempre: Por supuesto, pero no siempre. A nadie le gusta esa respuesta.)

Batalla de las disciplinas

Preguntas frecuentes

¿Por qué se consideran importantes las artes liberales?

Las artes liberales fomentan el pensamiento crítico, la comunicación efectiva y la comprensión amplia de las humanidades, elementos fundamentales para la adaptación y la innovación en un mundo en constante cambio.

¿Es viable mezclar conocimientos de tecnología y humanidades?

Absolutamente. Combinar estas áreas puede llevar a un enfoque más holístico y a soluciones innovadoras que respetan tanto los aspectos técnicos como humanísticos de los problemas.

¿Qué papel juega la interdisciplinariedad en la educación moderna?

La interdisciplinariedad enriquece la educación al permitir que los estudiantes exploren, conecten y apliquen ideas de múltiples campos, fomentando así una comprensión más integrada y versátil del conocimiento.

¿Cómo puedo defender el valor de las artes liberales?

Defender las artes liberales implica resaltar cómo promueven habilidades esenciales para la vida y la carrera profesional, como el análisis crítico, la capacidad de argumentación sólida, la creatividad y la empatía.